Actualmente el desarrollo tecnológico y la fiabilidad de los equipos para el uso de biomasa son equiparables a las convencionales, simplemente hay que adaptarlos para la utilización de un quemador de biomasa, con la ventaja de que no se desprenden olores y no presenta riesgo de explosión.
La tecnología actual permite que las calderas de biomasa sean sencillas de operar, con sistemas de control electrónico y llenado automático, ofreciendo así todas las garantías de seguridad y comodidad de para el usuario.